2.8.13

Un gran cuento

Hola, ya estoy de nuevo aquí. Pero esta vez, como en otras ocasiones, no para publicar algo mío, sino que voy a publicar un cuento que me ha llegado muy dentro. 

Deseo que os guste y que os llegue como a mí. La historia de un árbol y su cuidador. Su autor es un ex alumno del Scal con el que me mantengo en contacto y que ha llegado a ser un buen amigo con el que tengo charlas muy interesantes. Su nombre es Toni Sanz.

Disfrutad.

Érase una vez, destinaron a un jardinero cualquiera a una nueva arboleda.Un paisaje monótono y aburrido, todos los árboles eran idénticos. Sin embargo, cuando empezó la jornada, se percató de que de uno de los árboles salía un extraño líquido, por debajo de la corteza. Era una visión grotesca, parecía que el árbol sangraseIntentó interesarse por todos los árboles, pero el que no tenía espinas, tenía las ramas demasiado largas y se enredaba con ellas, o bien estaban tan llenos de resina que lo ponían perdido.No obstante, el árbol purulento se mantenía ahí, sangrando a su particular modo, pero no molestaba ni dañaba. De alguna manera, invitaba a acercarse a él.A medida que se fue acercando, el jardinero se dio cuenta de que sucedía un extraño fenómeno en el árbol: la corteza que lo cubría era tan solo una capa externa. A medida que lo observaba se percataba cada vez más de que la auténtica corteza estaba debajo del envoltorio.Estuvo un año observándolo. El árbol era especial, protector a su manera. Protegió al jardinero en muchas veces de los arañazos de sus compañeros arbóreos, lo cubría con su follaje cuando se manchaba… Pero seguía pudriéndose lentamenteHasta que al año lo cambiaron de arboledaCon el cambio, no se sabe a ciencia cierta si era por el nuevo clima, la tierra o el nuevo "líquido" con el que lo regaban, fue desprendiendo su corteza artificial, dejando al descubierto un impactante árbol.Era tan negro como el ébano, pero con una impresionante copa, que a medida que pasaba el tiempo aumentaba de manera significativa. Sus ramas eran tan altas que no impedían el paso a nadie, pero daba la sensación de que en cualquier momento podrían inclinarse y barrer las malas hojas que se arremolinaban alrededor.Al jardinero también lo asignaron a otra arboleda, pero siempre intentó ver su estimado árbol, hasta que un día vio que, misteriosamente, su piel se iba encostrando, como si él también fuera convirtiéndose en un árbol. 

26.5.13

Emociones

Desde el jueves por la tarde no he dejado de emocionarme. Aún me emociono cuando lo recuerdo y me parece increíble.

En dos días he recibido más de lo que he dado, o eso es lo que creo. He recibido mucho cariño que ha enriquecido mi vida y me ha dado una alta dosis de autoestima. Pero vayamos por partes.

1ª emoción.

Todo empezó el jueves por la tarde cuando iba a dar la última clase a 3º de ESO C. Me encontré una pizarra llena de firmas y un mensaje realmente precioso.
Como os podéis imaginar, enseguida me emocioné y me puse a llorar. Soy de lágrima fácil. Pero estaba encantada. Y también os podéis imaginar, no hubo clase. Vos trobaré a faltar. Me habéis ayudado mucho y he aprendido de vosotros. No os habéis quejado de las veces que me he equivocado, pero sabéis que lo he hecho lo mejor posible y con buena intención. Espero que sigáis avanzando como personas porque sois fabulosos.

2ª emoción.

Después me dirigí a la clase de 2º de ESO C. Tenía un examen con ellos. Todos se prepararon e hicieron el examen. Cuando hubieron acabado, como sobró tiempo, les puse un poco de música. En eso que algunos me rodearon y mientras otros estuvieron escribiendo en la pizarra. No me dejaban levantarme para que no viera lo que escribían.

Este fue el resultado. Otra vez a llorar. Entre abrazos, fotos y besos se acabó la clase y llegó la hora de la despedida. Yo también os echaré de menos. Empezamos mal, pero me lo he pasado muy bien con vosotros. Soy especiales, seguid así.

3ª emoción.

Y llegó el viernes. Último día. A primera hora tenía a los temibles de 1º de ESO B. Como cada día dura batalla para que se callaran y me dejaran hablar. No paraban. Parece que les habían dado lengua para desayunar. Intenté varias veces despedirme pero no me dejaban. Mientras tanto ellos se iban pasando una hoja de papel donde habían hecho un diploma para mí y lo firmaban. Me daban las gracias por mi paciencia con ellos.¡Y eso que varias veces habían podido con ella! También me cayeron las lágrimas. Os quiero. Pero tal y como os dije, no os voy a echar de menos como grupo pero sí persona a persona, porque sois un encanto. Pero juntos...

4ª emoción.

La segunda hora llegó y me tuve que ir a 4º de ESO A. Mis chicos de diversificación. Cuando bajé estaban esperando pues un compañero suyo se iba a vivir a París. Querían darle una sorpresa. Eso fue lo que pensé. Me pidieron que le esperara, yo pensé que querían que él no viera antes de tiempo lo que le habían preparado. 
La sorpresa me la llevé yo cuando abrímos la puerta y ¡SORPRESA! la fiesta que habían montado era para los dos. Y de nuevo... ¡a llorar! Sobre la mesa había comida y bebida pero había regalos para él y para mí. Me regalaron un marco con una foto en la que estábamos todos. El marco estaba firmado pro toda la clase. Les di un beso uno a uno y las gracias a todos Comimos, bebimos, y pusimos música. Después me firmaron la cabeza del robot que habían hecho para el vídeo. Y nos hicimos unas fotos.


Aquí están. He estado muy a gusto con vosotros y me lo he pasado muy bien. Me he sentido muy relajada y espero que sigáis siendo tan buenas personas y tan fantásticos como sois al menos para mí. Me habéis enseñado muchas cosas y además habéis tenido la amabilidad de aguantar malos momentos. Os voy a echar mucho de menos. 

5ª emoción.

Después de dos horas con 4º, llegó la última hora del viernes. 1º de ESO A. Ellos fueron los que más insistieron en que no me fuera. Pero entendieron que me tuviera que ir. Cuando llegué a la clase vi a uno de ellos que me dijo que no había nadie en la clase, yo intrigada, pensando que se habían escondido al fondo de la clase para darme una sorpresa, entré en la clase y me encontré, efectivamente, que la clase estaba vacía. Fui a dejar los trastos sobre la mesa y vi en la pizarra...
MIRA POR LA VENTANA. Y miré. Me encontré a toda la clase abajo con letras escritas en hojas de colores TE QUEREMOS. Todavía se me pone la carne de gallina cuando lo recuerdo. Aquí ya no pude más y me puse a llorar a tope. No pude aguantar tanta emoción. De golpe recibí todo el cariño de mis alumnos. Representado en ese grupo. Nunca imaginé sentirme así. Subieron toda la clase y me abrazaron. Yo me tuve que sentar porque me temblaban las piernas y empezaron a darme los regalos que me habían comprado y hecho con sus propias manos, cartas, una glosa, un conjunto de pendientes y colgante preciosos, una caja de neulas de chocolate y una caja de bombones. Pero el más preciado fue su cariño. En una de las cartas hay escrita una frase que me ha llegado profundamente. "...los recuerdos construyen la vida, y tú eres nuestra obrera, tú construyes una gran parte de nuestras vidas". Esta es la mejor definición que me hayan podido hacer. Aún lloro de emoción cuando lo recuerdo. Con lágrimas en los ojos por la emoción, repartí los bombones y les di a cada uno de ellos un beso con el corazón. Nos hicimos fotos y a los que pude les hice una dedicatoria, con la promesa de seguir a los que no pude escribírsela. Os quiero mucho. He aprendido mucho de vosotros. Sois maravillosos.

Y salí de la clase con la autoestima por las nubes y con una alegría que hacía tiempo que no sentía.

Me fui del colegio como si fuera en una nube. Ya no me importaba si me iría bien el examen de inglés que tenía por la tarde porque después de todo esto seguro que iría bien (como así fue). 

Todavía me queda un mes de clase con otros grupos que no conozco, e incluso una tutoría. No sé cómo irá. Sólo sé que voy a hacerlo lo mejor que sé. 


9.5.13

Grito

Bajo los arcos azules
de un cielo estrellado
busco el vuelo de un ángel
que me ayude en el camino.
Negras nubes de azabache
se muestran en el horizonte,
temibles y temidas ansias
que nublan el entendimiento.
Un grito ahogado en mi garganta,
demonio interior y siniestro,
que invita a parar mis pasos
y me niega avanzar en el sueño,
al final, como un beso,
suena en el aire.
Salvada y feliz,
ahora me siento.

31.3.13

A Miguel Hernández


El pasado día 28 hizo 31 años de la muerte de uno de mis poetas favoritos, Miguel Hernández. No me acordé en su momento y ahora quiero recordarle compartiendo con vosotros uno de sus poemas publicados en el libro El rayo que no cesa. Este es uno de los libros que más me han inspirado a la hora de escribir mis poemas. Va por ti, Miguel Hernández, poeta del pueblo.

                     20

No me conformo, no: me desespero
como si fuera un huracán de lava
en el presidio de una almendra esclava
o en el penal colgante de un jilguero.
Besarte fue besar un avispero
que me clama al tormento y me desclava
y cava un hoyo fúnebre y lo cava
dentro del corazón donde me muero.
No me conformo, no: ya es tanto y tanto
idolatrar la imagen de tu beso
y perseguir el curso de tu aroma.
Un enterrado vivo por el llanto,
una revolución dentro de un hueso,
un rayo soy sujeto a una redoma.

15.2.13

Miedo interior

Volviendo a las andadas de mis miedos internos, voy llorando por los pasillos de mi casa, y de la vida, intentando sobrellevar la tristeza que me embarga.

Escribo porque me desahogo; me desahogo porque en mi cabeza dan vueltas ideas extrañas de pesimismo.

Soy intolerante conmigo misma y busco algo que no puedo alcanzar: ser perfecta. Y cuando descubro que no soy capaz de reconducir mi vida hacia donde quiero llegar, vuelvo a mis miedos e inseguridades.

Pero así como las nubes grises descargan su lluvia y después sale el sol, algo surge de la nada: el arcoiris de una sonrisa amable y un cálido abrazo que me llena de energía y paz.

Entonces se secan los ojos y la esperanza renace de nuevo en mí para seguir viviendo.

8.10.12

Mi nueva vida



La madurez que ha llegado
y reinventado mi vida
en un seco bosque
con hojas de terciopelo
que abrigan todas ellas
mis ganas de soledad,
conduce mis deseos
a la marina cueva
donde ya no existe
la luz de los sueños.

La noche ha traído viajera
unas gotas de rocío
a mis arrugadas manos,
y temblorosas caen
a través de mis dedos blancos,
y mojan una a una
la pulida piedra de una losa
donde duermen para siempre 
mi infancia y juventud.

18.3.12

Carta de respuesta a Almudena Grandes.

Estimada sra Grandes:

Ha llegado hasta mí un escrito suyo titulado "Mentira podrida" en el que usted alaba la alta calidad de la enseñanza pública menospreciando la de la privada. O eso es lo que me ha parecido entender. En ese escrito usted afirma lo siguiente: "En los colegios privados y concertados suelen enseñar, como norma general, docentes que no han logrado entrar por oposición en la escuela pública", dando a entender que ese es el motivo por el cual los colegios privados y concertados son inferiores en calidad educativa que los públicos; además de ofender a todos aquellos profesionales que no dan clase en un instituto porque no han hecho oposiciones.

Me he sentido profundamente ofendida porque yo soy uno de esos profesionales que han dado toda su vida clase en colegios privados y concertados. No he hecho oposiciones porque no he querido ni quiero hacerlas porque creo firmemente que la educación no es privada ni pública, y que un buen profesional lo es siempre esté donde esté. La calidad de la enseñanza está en el individuo que imparte clases con vocación y honestidad por su trabajo.

Usted no ha oído conversaciones con profesores de la pública que han afirmado que ellos trabajan allí porque se gana más dinero y se trabaja menos horas. Ni ha visto abandonar su puesto de trabajo en un colegio privado dejando "colgados" a compañeros y alumnos de un día para otro porque le han llamado de un instituto porque allí se trabaja menos. ¿Dónde está la vocación? En la privada la diferencia de convenio es importante, incluso con la concertada. Se trabaja mucho y se cobra poco. Pero muchos de nosotros aún trabajamos pensando en el trabajo que podemos hacer por unas personas que tienen que aprender a manejarse y que son nuestro futuro.

La privada tiene el número de alumnos por clase reducido, por lo que se puede hacer un seguimiento más personal del alumno. Creo que es un buen motivo para optar a ese tipo de educación. El personal que trabaja tiene los mismos estudios que uno de la pública, ha ido a la Universidad, ha estudiado tres o cinco años y ha hecho todos los cursos y cursillos habidos y por haber. La única diferencia son las oposiciones. Este tipo de examen no te valida para que seas un buen profesor, lo mismo que una oposición a juez no te hace actuar con justicia, sólo te habilita para ser profesor de un instituto.

Por favor sra Grandes, antes de hacer según qué afirmaciones procure informarse bien, como supongo que hará usted cuando quiere escribir una novela o uno de sus relatos. O como hago yo cuando quiero explicar a mis alumnos lo buena escritora que es usted.

Un saludo.

M.G.

26.9.11

A mi Madrina

Otra vez me he quedado sin uno de mis cariños. No me hago a la idea de que nunca más la volveré a ver. Ya hace cinco meses de la muerte de mi madrina y aún espero que me llame para regañarme porque no la llamo. La echo de menos.
Cuando murió mi madre, ella estuvo ahí, siempre que la necesité. Sin embargo, tanto se parecía a ella que siguió su mismo camino, y murió de lo mismo, a la misma edad y también un viernes.
La quise como a mi segunda madre que era. Reíamos siempre que hablábamos, me contaba sus cosas y yo le hacía reir. Al final, triste final, ella murió fuera de su casa, inconsciente de su próxima muerte, pero acompañada de sus seres queridos.
Quise escribir esto poco después de su muerte sin ser consciente de lo mucho que me había afectado. No pude. Ahora gracias al tiempo que ha pasado puedo expresar lo que siento aunque con lágrimas en los ojos pero con el corazón lleno del amor que me dio mientras vivió.
Juegas en el agua
como el niño
aquel que fuiste,
y hoy un beso olvidado
eres en mi mañana.

Juegas en el agua
y un grito ahogado surge
de mi garganta,
en la noche perdida
como el agua oscura
de tu macabro juego.

25.2.11

Blanco

En mi soledad recuerdo
tres noches blancas
de sol enamorado
en el beso del alba.

Blanca torre marfileña,
loca de deseo en el alma,
bien amada y fría
toca mi frente helada.

Mas no puedo soñar
porque la mente engaña
al que mucho amó de día
y no recibió en la noche nada.

Hoy espero ansiosa
una palabra al alba
que te recuerde a mí
en las tres noches blancas.

9.2.11

Ciudad blanca

Ciudad pura de níveas paredes,
lugar secreto donde habita el sueño,
luz nacarada ilumina sus calles,
me invita silenciosa a buscar el cobijo
de los brazos de un ángel
cantando una nana.

Blanco lecho de alas blancas,
suave seda de jazmín perfumada,
me lleva en volandas al mundo onírico
para encontrarme a tu lado al alba.

Fantasía

Vuelan los sueños
en un avión de papel azul,
y las lágrimas navegan
por la cara de la amargura,
y la muerte dirige sus pasos
con marcado silencio
hacia la habitación vacía
de rostros fugaces y blancos
que se asoman por la ventana
al abismo inmenso
de la gloria perdida.

Algo oprime el pecho
en el corazón ceniciento
de la muñeca de cuerda
que en rincón amarillea
olvidada por su oscura dueña.

La vida se apaga;
poco a poco la oscuridad ciega
y acaban los sueños encerrados
en una caja de madera negra.

7.7.10

El escritor

La inspiración no llegaba. Estaba negro porque la página que tenía ante sí seguía en blanco. Su mente estaba ocupada por una cabellera larga y oscura igual que sus profundos ojos. Ella tenía la culpa. No podía pensar en otra cosa.

Cuando la vio vestía un escotado vestido rojo con su piel morena. Quedó hipnotizado. No veía a nadie más. Fue directamene hacia ella y se presentó. Ella sonrió pero no le hizo caso. Él se metió las manos en los bolsillos del pantalón de su traje marrón y bajó la mirada avergonzado.

A partir de aquel día empezaron sus problemas, y su cómoda vida se volvió gris al igual que su cabellera. Ya no podía escribir y los editores dejaron de llamarle.

Cada día se sentaba ante la misma página en blanco. Hasta que un negro pensamiento pasó por su cabeza y la hoja blanca se tiño de rojo.

21.5.10

Carta a Miguel Delibes

Querido Miguel:

Te has ido y nos has dejado huérfanos y solos. Vacíos de ti, de tu presencia física, pero has dejado una herencia literaria extraordinaria y mágica.

He disfrutado con tus libros como con ningún otro. Pero han sido tres los que han dejado en mí una huella imborrable: Cinco horas con Mario, El príncipe destronado, y Los santos inocentes.

Estas tres novelas magistrales me han enseñado en momentos puntuales de mi vida cómo vivirla y por eso te estaré muy agradecida siempre.

Además tengo siempre en mi mente tu imagen. Boina, gafas y bastón escribiendo hasta el final tu última obra: la vida de un escritor de Valladolid que nos hizo disfrutar con su buen hacer literario.

Adiós, Miguel. Descansa en paz. Nunca te olvidaremos .

Margarita. Aprendiz de escritora.
El alma que razonar puede
no siente como el corazón
que aquellas cosas que la razón
observa cuando alguien no quiere,
afectan en la cabeza como el dolor.
Amor ingrato, dulce amor,
que mi mente pronto rechaza,
pero en mi sentimiento atrapa,
todo mi ser interior
y de entre mis manos escapa.
El deseo no detiene
el ansia del ser amado,
más nadie de él ha escapado,
pues es irracional cuando viene,
y dulce sentir cuando ha acabado.

Educación

Hablamos de educación de una forma muy frívola.

Hoy en día el profesorado está quemado por tantos obstáculos que debe superar. Y encima está muy mal pagado.

Todos los que no son profesores piensan sólo en los días de "fiesta" que tenemos los que nos dedicamos a la educación, sin pensar seriamente que nuestro trabajo exige un nivel alto de paciencia, de preparación psíquica y física; ni tampoco piensan que nuestro trabajo no acaba a la hora en punto ni en el colegio. No trabajamos en una oficina con horario fijo.

¿Quién de nosotros no ha tenido que preparar clases, corregir exámenes, hablar con padres fuera de horario, asistir a reuniones, (...)? ¿Quién de nosotros no ha tenido que dejarse la voz en una clase porque los alumnos hablan muy alto y no se callan? ¿Quién no ha pedido la baja por depresión porque la mala educación de los niños ha podido más que nosotros?

Esa frase tan antigua pero no por eso menos actual de "pasas más hambre que un maestro de escuela" es cierta al 100%. Se piensa que los profesores cobran "miles" de euros al mes por el trabajo de educar a unos hijos con cuyos padres pasan muy poquito tiempo a causa del trabajo. Esos chicos necesitan no disciplina, sino un poco de cariño y caso por parte de sus padres. A veces nos vienen padres a pedirnos ayuda porque han perdido los papeles con sus hijos. Quieren que no sólo eduquemos a sus hijos sino que les eduquemos a ellos mismos. ¿?

Además poco ayudan los diferentes sistemas educativos que cada Gobierno imagina y produce cada vez que cambia, y que poco a poco nos están volviendo locos de atar. Y mientras tanto, los profesores debemos dedicarnos a nuestro trabajo y al de otros con entrega y pasión, es lo que se nos exige, porque para eso nos hemos preparado, sin quejarnos, porque no tenemos derecho ya que disfrutamos de "un periodo de vacaciones de tres meses, 15 días en Navidad y Pascua, todos los fines de semana y fiestas que tienen los alumnos y además cobramos un sueldo que el Gobierno, no solo debe congelar sino reducir"

Y... ¿quién da más?

11.5.10

Una cita importante.

Una mujer cruza deprisa por el paso de cebra sin esperar a que se ponga el semáforo de peatones en verde. Un coche casi la atropella y el conductor toca el claxon frenético. "¡No ves que está en rojo!"-le grita. Ella no lo oye porque en su cabeza solo hay un pensamiento: llegar a tiempo.

El reloj de la torre estaba a punto de dar las 12 del mediodía, hora de su gran cita, la que le cambiaría la vida.

Al pasar por delante del banco sonó un disparo. Cayó muerta al instante. No llegaría nunca.

12.3.10

Una clase con 1º de ESO

Hoy he aprovechado la clase de desdoblamiento de 1º de ESO, para enseñarles el funcionamiento de la nueva pizarra digital y además para enseñarles lo que es un blog. Es el tema que hemos tratado últimamente.
Están viendo en el mismo momento en que escribo esta entrada lo que estoy haciendo y no paran de hablar y de preguntar cosas que, en algunos casos no están relacionadas con lo que estoy haciendo.
Son muy inquietos. No solo en lo que respecta al comportamiento, que no paran, sino que lo son también por la curiosidad que siempre tienen.
A veces me enfado con ellos, pero me dura muy poco, porque verdaderamente me hacen reir continuamente. Pero debería ser un poco más exigente con ellos pero los veo tan niños...
Les aprecio un montón.

9.3.10

Yo Creí

Yo creí que era
un sentimiento perdido
en la sombra oculta
de la muerte.

El Universo,
que todo concede,
aquello que escondido
estaba, a la luz saca
para hacerme más fuerte.

Puede
que sólo sea una ilusión.
Puede
que esté equivocada,
puede. Pero, en esta ocasión,
bendita sea la suerte
de volver a vivirlo
cada mañana,
con una sonrisa fresca
en mi mente.

Amar,
y quizás ser amado.
Un deseo, una mirada,
se me han aparecido,
y mi lucha con el mundo
ha terminado
para encontrar la paz
en el camino.

15.12.09

Poemas de Javier

Javier es un alumno mío del colegio donde trabajo y ha escrito estos dos poemas que como me gustan mucho los publico aquí.
Va por ti, guapo.

Tu mirada profunda en el pensamiento,
tras haber leído verso tras verso,
tus pupilas oscuras mar adentro
sin ritmo ni entonación. Solo eco.
.
Tus labios secos tras haber leído un verso,
tus ojos cansados al leer sin parar,
tu mente al pensar se suelta de un peso
que tras toneladas de letras me consigo tranquilizar.
.
Al entrar en aquella guarida
te vi al fondo reflejada en un charco,
cuando llegué a recogerte, querida,
me percaté de que no estabas, pero oí tu llanto.
.
Náufrago mar adentro
impulsado por la marea,
impulsándome al aliento
y solo pienso en ella, Nerea.
.
.
Y aquí está el segundo:
.
EL CRISTO EL ABANDONADO.
.
Todos nos levantamos
al tercer golpe de campana,
unidos como hermanos
hasta que vemos el alba.
.
Crujen los costales
al levantar al Cristo,
nos esperan los cofrades
con sus temblorosos cirios.
.
Somos de la cofradía
que venera su crucifixión,
con eterna agonía
y dolorosa pasión.
.
Todos somos uno
honrando a la cofradía,
con el corazón en el puño
con gran armonía.
.
Bien, ya están escritos aquí. Espero que os gusten. A mí me parece que están muy bien.

4.7.09

MIMOSO

Mi abuela, hace muchos años, siendo yo muy niña, me contó la historia de un osito de peluche llamado Mimoso.
El osito estaba en el escaparate en una tienda de juguetes dos calles más abajo de donde vivía mi abuela. Ella, junto a su madre, se paraba ante el escaparate para ver a Mimoso, pues era un hermoso muñeco de peluche blanco y suave, con unos inmensos ojos negros y siempre estaba con los brazos abiertos esperando a que lo cogieras, le dieras un “achuchón” y notaras entre tus brazos lo blandito y suave que era.
Todas las niñas del pueblo suspiraban por tener a Mimoso, pero sólo lo podía comprar el más rico del pueblo, Don Severo, y no lo hacía porque no tenía niñas, sólo un hijo caprichoso al que únicamente le gustaba todo lo relacionado con los soldados y las batallas.
Mis bisabuelos, los padres de mi abuela, trabajaban en el campo y dejaban sola a la abuela al cuidado de sus hermanos pequeños ya que era la mayor. Por eso sólo podía ir a ver a Mimoso al atardecer, cuando sus padres regresaban a casa y la tienda ya estaba cerrada, siempre acompañada por su madre.
Pero un atardecer, cuando, como siempre, fue a ver a Mimoso y soñar que lo tenía en sus brazos, se encontró con que su lugar estaba ocupado por una pequeña casa de muñecas. Los ojos de la abuela se llenaron de lágrimas y su corazón se llenó de desilusión, “ya no volveré a verlo”, pensó, y siguió llorando todo el camino a casa por mucho que su madre intentara consolarla.
Al llegar a casa, la madre le contó al padre toda la historia, e intentó hacerla razonar diciéndole que no era más que un muñeco y que ella ya no tenía edad para jugar con ellos. Debía portarse como una persona mayor y dedicarse a cuidar a sus hermanos, con los que podía jugar si quería. Pero siguió llorando porque las palabras de su padre, en lugar de consolarla, la entristecieron aún más.
La abuela no cenó a causa de la tristeza y se fue a dormir. Estuvo toda la noche soñando con Mimoso y con una fiebre muy alta. Tan triste estaba que enfermó.
Su madre muy preocupada por la reacción de la niña, se pasó toda la noche sin dormir sentada al lado de la cama de su hija y fue entonces cuando se le ocurrió la idea. Cogió su vestido de novia que guardaba para cuando su hija se casase. Lo cortó dándole forma de oso, lo cosió y lo rellenó de algodón, para que fuera blandito. Le pintó una boquita de color rojo, también un hociquito muy gracioso y le puso un lacito del mismo color alrededor del cuello. En el lugar de pintarle los ojos, le cosió un par de botones negros de su abrigo. Ya le pondría otros de otro color.
Cuando lo tuvo listo lo dejó en la almohada junto a la cabeza de la niña para que lo viera al despertarse. Entonces la abuela abrió los ojos, y lo vio. ¡No podía creerlo! ¡Era Mimoso! Tan emocionada estaba que ni se dio cuenta de que no era de peluche, ni más pequeño ni nada de nada. Sólo vio que era su osito y lo “achuchó”. Ya nunca se iba a separar de él. Sólo lo hizo cuando me lo regaló.
Ahora, después de los años, sigo adorando a ese viejo muñeco de tela, que me recuerda lo mucho que quise a mi abuela.

6.4.09

POEMA SURREALISTA

Me veo rodeada de escoria
en un lugar
donde no se puede
salir ileso,
pues toda la culpa de eso
la tiene el anillo dorado
que llevo en mi dedo pequeño.

Por mi garganta
pasa un gusto ácido
en el momento
que escribo ausente,
desde la cala
donde viví,
con todos los esquemas rotos,
y creé un escudo blanco
ante el amor
que surgió en Atenas.

NOSTALGIA

Oigo soplar al viento
y con él mi pensamiento
vuela hacia ti.

Recuerdo los días pasados
y de ti me mata la nostalgia.

Puedo verte en mi imaginación,
lejano y sonriente
y aunque mi mano te tiendo
nunca alcanzarte puedo.

Mis ojos de lágrimas se llenan
por el recuerdo de la felicidad
pasada, pero no perdida,
pues dentro está guardada.

UN FIN DE SEMANA AGRADABLE

Los días 27 y 28 de diciembre de 2008 estuve en la colonia de Sant Pere con un grupo de ocio llamado Anem al que pertenece mi amiga Margarita. Fue un fin de semana en un albergue, hizo mucho frío y llovió. La finalidad de este fin de semana era desconectar y pasear para poder empezar el año con energía y ganas. Funcionó. Llegamos el sábado por la tarde y nada más llegar dejamos los trastos y nos fuimos de paseo con la furgoneta de Anem a visitar los lugares donde al día siguiente iba a ver una excursión con los peques. Saqué un par de fotos anocheciendo. Muy bonito el sitio.
Luego, al regresar al albergue, decidimos ir a dar un paseo por el pueblo. Ya era de noche y hacía frío. Las olas chocaban contra las barcas y las rocas y parecía una batalla naval por el ruido que hacían al chocar. Como siempre mi imaginación empezó a volar y me trasladé de repente a una isla pirata del Pacífico en la que sus habitantes luchaban contra los barcos del rey español que quería hacerse con el control de los mares…
De regreso al puerto, después del paseo al lado del mar, fuimos por el pueblo. Silencio y oscuridad reinaban por sus calles. A pesar de las fiestas navideñas, las luces estaban apagadas, supongo que para ahorrar energía ya que no eran días de fiesta, así que hicimos el recorrido a oscuras, con el ruido sordo de las olas embravecidas golpeando la roca.
Llegamos al albergue después de un paseo agradable y cenamos. Después hicimos un poco de reposo de la cena e hicimos los juegos de campamento, más que nada para entrar en calor. Yo me fui a dormir pues mi cabeza empezaba a dar la lata y el cansancio estaba haciendo mella en mí. Así que ¡hasta el día siguiente! Sólo recuerdo el frío y el ruido de la lluvia al caer. Me quedé dormida.
A la mañana siguiente todo el exterior estaba mojado pues había llovido casi toda la noche. Aún así decidimos irnos con los peques de excursión por la playa y jugar un poco. Paseamos cerca del mar, por la costa, que seguía embravecido. “La batalla continúa”, pensé, y los barcos seguían luchando contra las olas y entre sí…, en mi imaginación.
Como hacía frío y amenazaba con llover otra vez, decidimos regresar. Entonces algunos nos fuimos a tomar un café, mientras los monitores regresaban con los niños al albergue. En ese momento llegaron Julio y Josefina, que minutos antes nos habían gastado una broma, diciendo que habían decidido no venir (era el día de los inocentes, claro), al principio dudé, pero luego lo pensé y me dije que había sido una tonta, que era una de las “bromitas” de Julio. Y así fue. Habíamos quedado para comer y pasar el domingo juntos. Comimos, paseamos y nos llegamos hasta el albergue para enseñárselo. Se fueron, y nosotras nos quedamos esperando la cena y la velada. Esa noche era una de terror.
Como era pronto salimos con el coche y nos fuimos hasta Artá, donde tomamos un café, y otros, como yo, un té, y paseamos un poco para despejarnos. Se hizo de noche muy pronto y regresamos para cenar. Después de la cena, nos fuimos a la sala común y estuvimos jugando y cantando hasta que nos avisaron de que la pista de terror estaba lista. Hicimos los grupos y el mío fue el primero. Tuvimos que buscar sombreros entre los árboles mientras un “fantasma” nos acechaba; pasarnos por las mangas cuerdas y cruzar por un montón de piedras con los ojos cerrados un pequeño torrente; cantar con palabras extrañas un canto para devolver a un “espíritu” la tranquilidad. Fue muy divertido y los chicos lo pasaron en grande. Los organizadores lo hicieron muy, muy bien.
Nos fuimos a la cama cansados y un poco excitados por el juego, sobre todo los peques a los que les costó conciliar el sueño.
Al día siguiente nos íbamos y madrugamos pues queríamos estar Marga y yo pronto en Palma, así que nos fuimos casi sin despedirnos y desayunamos, muy bien por cierto, en Santa Margarita. Cuando llegamos a Palma, nos reunimos con nuestra realidad cotidiana. Pero yo estaba contenta y relajada por haber pasado un fin de semana agradable.

21.3.09

Poema Infantil

Duerme mi niño,
duerme en mi regazo,
descansa tranquilo
en el seno de mi abrazo.

No llores que una nana
en mis labios ya suena,
y cuando llegue la mañana
te deja una sonrisa plena.