21.5.10

El alma que razonar puede
no siente como el corazón
que aquellas cosas que la razón
observa cuando alguien no quiere,
afectan en la cabeza como el dolor.
Amor ingrato, dulce amor,
que mi mente pronto rechaza,
pero en mi sentimiento atrapa,
todo mi ser interior
y de entre mis manos escapa.
El deseo no detiene
el ansia del ser amado,
más nadie de él ha escapado,
pues es irracional cuando viene,
y dulce sentir cuando ha acabado.

Educación

Hablamos de educación de una forma muy frívola.

Hoy en día el profesorado está quemado por tantos obstáculos que debe superar. Y encima está muy mal pagado.

Todos los que no son profesores piensan sólo en los días de "fiesta" que tenemos los que nos dedicamos a la educación, sin pensar seriamente que nuestro trabajo exige un nivel alto de paciencia, de preparación psíquica y física; ni tampoco piensan que nuestro trabajo no acaba a la hora en punto ni en el colegio. No trabajamos en una oficina con horario fijo.

¿Quién de nosotros no ha tenido que preparar clases, corregir exámenes, hablar con padres fuera de horario, asistir a reuniones, (...)? ¿Quién de nosotros no ha tenido que dejarse la voz en una clase porque los alumnos hablan muy alto y no se callan? ¿Quién no ha pedido la baja por depresión porque la mala educación de los niños ha podido más que nosotros?

Esa frase tan antigua pero no por eso menos actual de "pasas más hambre que un maestro de escuela" es cierta al 100%. Se piensa que los profesores cobran "miles" de euros al mes por el trabajo de educar a unos hijos con cuyos padres pasan muy poquito tiempo a causa del trabajo. Esos chicos necesitan no disciplina, sino un poco de cariño y caso por parte de sus padres. A veces nos vienen padres a pedirnos ayuda porque han perdido los papeles con sus hijos. Quieren que no sólo eduquemos a sus hijos sino que les eduquemos a ellos mismos. ¿?

Además poco ayudan los diferentes sistemas educativos que cada Gobierno imagina y produce cada vez que cambia, y que poco a poco nos están volviendo locos de atar. Y mientras tanto, los profesores debemos dedicarnos a nuestro trabajo y al de otros con entrega y pasión, es lo que se nos exige, porque para eso nos hemos preparado, sin quejarnos, porque no tenemos derecho ya que disfrutamos de "un periodo de vacaciones de tres meses, 15 días en Navidad y Pascua, todos los fines de semana y fiestas que tienen los alumnos y además cobramos un sueldo que el Gobierno, no solo debe congelar sino reducir"

Y... ¿quién da más?

11.5.10

Una cita importante.

Una mujer cruza deprisa por el paso de cebra sin esperar a que se ponga el semáforo de peatones en verde. Un coche casi la atropella y el conductor toca el claxon frenético. "¡No ves que está en rojo!"-le grita. Ella no lo oye porque en su cabeza solo hay un pensamiento: llegar a tiempo.

El reloj de la torre estaba a punto de dar las 12 del mediodía, hora de su gran cita, la que le cambiaría la vida.

Al pasar por delante del banco sonó un disparo. Cayó muerta al instante. No llegaría nunca.

12.3.10

Una clase con 1º de ESO

Hoy he aprovechado la clase de desdoblamiento de 1º de ESO, para enseñarles el funcionamiento de la nueva pizarra digital y además para enseñarles lo que es un blog. Es el tema que hemos tratado últimamente.
Están viendo en el mismo momento en que escribo esta entrada lo que estoy haciendo y no paran de hablar y de preguntar cosas que, en algunos casos no están relacionadas con lo que estoy haciendo.
Son muy inquietos. No solo en lo que respecta al comportamiento, que no paran, sino que lo son también por la curiosidad que siempre tienen.
A veces me enfado con ellos, pero me dura muy poco, porque verdaderamente me hacen reir continuamente. Pero debería ser un poco más exigente con ellos pero los veo tan niños...
Les aprecio un montón.

9.3.10

Yo Creí

Yo creí que era
un sentimiento perdido
en la sombra oculta
de la muerte.

El Universo,
que todo concede,
aquello que escondido
estaba, a la luz saca
para hacerme más fuerte.

Puede
que sólo sea una ilusión.
Puede
que esté equivocada,
puede. Pero, en esta ocasión,
bendita sea la suerte
de volver a vivirlo
cada mañana,
con una sonrisa fresca
en mi mente.

Amar,
y quizás ser amado.
Un deseo, una mirada,
se me han aparecido,
y mi lucha con el mundo
ha terminado
para encontrar la paz
en el camino.

15.12.09

Poemas de Javier

Javier es un alumno mío del colegio donde trabajo y ha escrito estos dos poemas que como me gustan mucho los publico aquí.
Va por ti, guapo.

Tu mirada profunda en el pensamiento,
tras haber leído verso tras verso,
tus pupilas oscuras mar adentro
sin ritmo ni entonación. Solo eco.
.
Tus labios secos tras haber leído un verso,
tus ojos cansados al leer sin parar,
tu mente al pensar se suelta de un peso
que tras toneladas de letras me consigo tranquilizar.
.
Al entrar en aquella guarida
te vi al fondo reflejada en un charco,
cuando llegué a recogerte, querida,
me percaté de que no estabas, pero oí tu llanto.
.
Náufrago mar adentro
impulsado por la marea,
impulsándome al aliento
y solo pienso en ella, Nerea.
.
.
Y aquí está el segundo:
.
EL CRISTO EL ABANDONADO.
.
Todos nos levantamos
al tercer golpe de campana,
unidos como hermanos
hasta que vemos el alba.
.
Crujen los costales
al levantar al Cristo,
nos esperan los cofrades
con sus temblorosos cirios.
.
Somos de la cofradía
que venera su crucifixión,
con eterna agonía
y dolorosa pasión.
.
Todos somos uno
honrando a la cofradía,
con el corazón en el puño
con gran armonía.
.
Bien, ya están escritos aquí. Espero que os gusten. A mí me parece que están muy bien.

4.7.09

MIMOSO

Mi abuela, hace muchos años, siendo yo muy niña, me contó la historia de un osito de peluche llamado Mimoso.
El osito estaba en el escaparate en una tienda de juguetes dos calles más abajo de donde vivía mi abuela. Ella, junto a su madre, se paraba ante el escaparate para ver a Mimoso, pues era un hermoso muñeco de peluche blanco y suave, con unos inmensos ojos negros y siempre estaba con los brazos abiertos esperando a que lo cogieras, le dieras un “achuchón” y notaras entre tus brazos lo blandito y suave que era.
Todas las niñas del pueblo suspiraban por tener a Mimoso, pero sólo lo podía comprar el más rico del pueblo, Don Severo, y no lo hacía porque no tenía niñas, sólo un hijo caprichoso al que únicamente le gustaba todo lo relacionado con los soldados y las batallas.
Mis bisabuelos, los padres de mi abuela, trabajaban en el campo y dejaban sola a la abuela al cuidado de sus hermanos pequeños ya que era la mayor. Por eso sólo podía ir a ver a Mimoso al atardecer, cuando sus padres regresaban a casa y la tienda ya estaba cerrada, siempre acompañada por su madre.
Pero un atardecer, cuando, como siempre, fue a ver a Mimoso y soñar que lo tenía en sus brazos, se encontró con que su lugar estaba ocupado por una pequeña casa de muñecas. Los ojos de la abuela se llenaron de lágrimas y su corazón se llenó de desilusión, “ya no volveré a verlo”, pensó, y siguió llorando todo el camino a casa por mucho que su madre intentara consolarla.
Al llegar a casa, la madre le contó al padre toda la historia, e intentó hacerla razonar diciéndole que no era más que un muñeco y que ella ya no tenía edad para jugar con ellos. Debía portarse como una persona mayor y dedicarse a cuidar a sus hermanos, con los que podía jugar si quería. Pero siguió llorando porque las palabras de su padre, en lugar de consolarla, la entristecieron aún más.
La abuela no cenó a causa de la tristeza y se fue a dormir. Estuvo toda la noche soñando con Mimoso y con una fiebre muy alta. Tan triste estaba que enfermó.
Su madre muy preocupada por la reacción de la niña, se pasó toda la noche sin dormir sentada al lado de la cama de su hija y fue entonces cuando se le ocurrió la idea. Cogió su vestido de novia que guardaba para cuando su hija se casase. Lo cortó dándole forma de oso, lo cosió y lo rellenó de algodón, para que fuera blandito. Le pintó una boquita de color rojo, también un hociquito muy gracioso y le puso un lacito del mismo color alrededor del cuello. En el lugar de pintarle los ojos, le cosió un par de botones negros de su abrigo. Ya le pondría otros de otro color.
Cuando lo tuvo listo lo dejó en la almohada junto a la cabeza de la niña para que lo viera al despertarse. Entonces la abuela abrió los ojos, y lo vio. ¡No podía creerlo! ¡Era Mimoso! Tan emocionada estaba que ni se dio cuenta de que no era de peluche, ni más pequeño ni nada de nada. Sólo vio que era su osito y lo “achuchó”. Ya nunca se iba a separar de él. Sólo lo hizo cuando me lo regaló.
Ahora, después de los años, sigo adorando a ese viejo muñeco de tela, que me recuerda lo mucho que quise a mi abuela.

6.4.09

POEMA SURREALISTA

Me veo rodeada de escoria
en un lugar
donde no se puede
salir ileso,
pues toda la culpa de eso
la tiene el anillo dorado
que llevo en mi dedo pequeño.

Por mi garganta
pasa un gusto ácido
en el momento
que escribo ausente,
desde la cala
donde viví,
con todos los esquemas rotos,
y creé un escudo blanco
ante el amor
que surgió en Atenas.

NOSTALGIA

Oigo soplar al viento
y con él mi pensamiento
vuela hacia ti.

Recuerdo los días pasados
y de ti me mata la nostalgia.

Puedo verte en mi imaginación,
lejano y sonriente
y aunque mi mano te tiendo
nunca alcanzarte puedo.

Mis ojos de lágrimas se llenan
por el recuerdo de la felicidad
pasada, pero no perdida,
pues dentro está guardada.

UN FIN DE SEMANA AGRADABLE

Los días 27 y 28 de diciembre de 2008 estuve en la colonia de Sant Pere con un grupo de ocio llamado Anem al que pertenece mi amiga Margarita. Fue un fin de semana en un albergue, hizo mucho frío y llovió. La finalidad de este fin de semana era desconectar y pasear para poder empezar el año con energía y ganas. Funcionó. Llegamos el sábado por la tarde y nada más llegar dejamos los trastos y nos fuimos de paseo con la furgoneta de Anem a visitar los lugares donde al día siguiente iba a ver una excursión con los peques. Saqué un par de fotos anocheciendo. Muy bonito el sitio.
Luego, al regresar al albergue, decidimos ir a dar un paseo por el pueblo. Ya era de noche y hacía frío. Las olas chocaban contra las barcas y las rocas y parecía una batalla naval por el ruido que hacían al chocar. Como siempre mi imaginación empezó a volar y me trasladé de repente a una isla pirata del Pacífico en la que sus habitantes luchaban contra los barcos del rey español que quería hacerse con el control de los mares…
De regreso al puerto, después del paseo al lado del mar, fuimos por el pueblo. Silencio y oscuridad reinaban por sus calles. A pesar de las fiestas navideñas, las luces estaban apagadas, supongo que para ahorrar energía ya que no eran días de fiesta, así que hicimos el recorrido a oscuras, con el ruido sordo de las olas embravecidas golpeando la roca.
Llegamos al albergue después de un paseo agradable y cenamos. Después hicimos un poco de reposo de la cena e hicimos los juegos de campamento, más que nada para entrar en calor. Yo me fui a dormir pues mi cabeza empezaba a dar la lata y el cansancio estaba haciendo mella en mí. Así que ¡hasta el día siguiente! Sólo recuerdo el frío y el ruido de la lluvia al caer. Me quedé dormida.
A la mañana siguiente todo el exterior estaba mojado pues había llovido casi toda la noche. Aún así decidimos irnos con los peques de excursión por la playa y jugar un poco. Paseamos cerca del mar, por la costa, que seguía embravecido. “La batalla continúa”, pensé, y los barcos seguían luchando contra las olas y entre sí…, en mi imaginación.
Como hacía frío y amenazaba con llover otra vez, decidimos regresar. Entonces algunos nos fuimos a tomar un café, mientras los monitores regresaban con los niños al albergue. En ese momento llegaron Julio y Josefina, que minutos antes nos habían gastado una broma, diciendo que habían decidido no venir (era el día de los inocentes, claro), al principio dudé, pero luego lo pensé y me dije que había sido una tonta, que era una de las “bromitas” de Julio. Y así fue. Habíamos quedado para comer y pasar el domingo juntos. Comimos, paseamos y nos llegamos hasta el albergue para enseñárselo. Se fueron, y nosotras nos quedamos esperando la cena y la velada. Esa noche era una de terror.
Como era pronto salimos con el coche y nos fuimos hasta Artá, donde tomamos un café, y otros, como yo, un té, y paseamos un poco para despejarnos. Se hizo de noche muy pronto y regresamos para cenar. Después de la cena, nos fuimos a la sala común y estuvimos jugando y cantando hasta que nos avisaron de que la pista de terror estaba lista. Hicimos los grupos y el mío fue el primero. Tuvimos que buscar sombreros entre los árboles mientras un “fantasma” nos acechaba; pasarnos por las mangas cuerdas y cruzar por un montón de piedras con los ojos cerrados un pequeño torrente; cantar con palabras extrañas un canto para devolver a un “espíritu” la tranquilidad. Fue muy divertido y los chicos lo pasaron en grande. Los organizadores lo hicieron muy, muy bien.
Nos fuimos a la cama cansados y un poco excitados por el juego, sobre todo los peques a los que les costó conciliar el sueño.
Al día siguiente nos íbamos y madrugamos pues queríamos estar Marga y yo pronto en Palma, así que nos fuimos casi sin despedirnos y desayunamos, muy bien por cierto, en Santa Margarita. Cuando llegamos a Palma, nos reunimos con nuestra realidad cotidiana. Pero yo estaba contenta y relajada por haber pasado un fin de semana agradable.

21.3.09

Poema Infantil

Duerme mi niño,
duerme en mi regazo,
descansa tranquilo
en el seno de mi abrazo.

No llores que una nana
en mis labios ya suena,
y cuando llegue la mañana
te deja una sonrisa plena.

25.12.08

GRACIAS POR LO QUE SOY

Debo dar las gracias por lo que soy y por como soy. De esta manera puedo centrar toda mi energía en ser positiva, en todo lo que tengo de bueno y me gusta de mí, porque así atraeré más de lo bueno y positivo.
Me gusta escribir y doy gracias por este don. Quiero ser escritora y sé que el momento de hacerlo ha llegado.
Debo dar gracias por lo que tengo, porque sin ello no sería como soy.
Gracias por tener a mi padre a mi lado pues sin él no habría aguantado tanto como lo he hecho; y por mi familia que es excepcional. Gracias por haber tenido la madre que tuve y a la que tanto echo de menos cada día y cada día la bendigo. Ha sido la mejor madre del mundo aunque al final me diera problemas y disgustos, su muerte fue para mí un "palo" muy grande, pero me ha revelado el gran cariño que le tenía y gracias a ello cada día le digo a mi padre lo mucho que le quiero.
Doy gracias por los malos momentos, pues sin ellos no podría disfrutar de los buenos.
Gracias por la paciencia que tienen conmigo y por la que debo tener y a veces pierdo. Así me doy cuenta de que soy humana y vivo rodeada de seres humanos.
Gracias por el dolor porque me hace ser más fuerte y porque puedo disfrutar más intensamente cuando no lo tengo.
Gracias por haber conocido el amor de un hombre extraordinario, porque me ha ayudado a ser como soy. Sé que seguiré conociendo a hombres extraordinarios.
Gracias por los amigos que son fundamentales en mi vida. Gracias porque para mí son más que un tesoro. Me han enriquecido la vida y siguen haciéndolo a pesar de mi mal carácter a veces. Todos han dejado su huella, y la de los que se han ido, nunca podré borrarla.
Debo dar gracias por el dinero que tengo y que doy, es necesario pero no imprescindible.
Puedo hacer todo lo que me proponga porque soy una mujer inteligente. Pero debo combinarlo con la prudencia pues soy muchas veces imprudente y doy gracias por ello.
Gracias a los enfados y malos rollos porque así puedo apreciar mejor lo que es estar alegre y relajado, y sé que es mejor estar bien con uno mismo y con los demás.
Gracias por la alegría pues me hace sentir relajada y con el ánimo fuerte. Y por las lágrimas que son mi válvula de escape. Millones de veces me han hecho ver más claro después y puedo valorar más una sonrisa.
Mil gracias por mi trabajo que me hace mejor persona y por mis alumnos ya que sin ellos no puedo desarrolar mi profesión.
Doy gracias también por el colegio. Gracias a él he conocido a personas maravillosas. Siempre guardaré un recuerdo imborrable del Scal y de su gente.
Gracias, muchísimas gracias por los libros, que me han enseñado tantas y tantas cosas y por los buenos ratos que he pasado, paso y pasaré con la lectura.
Gracias por las historias que cuentan los libros, tan inspiradoras, divertidas, instructivas...; quien no lee no sabe lo que se pierde.
Gracias por la gente que está dispuesta a compartir sus experiencias, gracias a ellas aprendo mucho sobre mí misma.
Gracias por los viajes porque me permiten descubrir mundos desconocidos y enriquecen mi vida y mi cultura.
Gracias por la diversión. Poder divertirme y tener la capacidad de reír es la mejor forma de desconectar.
Gracias por el estrés, lo necesito para poder tomarme las cosas con calma. Es extraño pero mi enfermedad me ha hecho entender que las cosas no son tan importantes si con ellas se va tu estabilidad.
Y por fin debo dar las gracias a la vida y a la muerte, los contrarios que te hacen valorar en su justa medida todas las cosas.

13.9.08

Mi querido Alfredo

Hace 40 años un gran hombre cogió a su familia y salió de su Cuba natal sabiendo que iba a ser para siempre. Sin saber lo que le depararía el futuro, se vino a vivir a España, de donde sus antepasados eran originarios, para iniciar una nueva vida con su esposa y sus tres hijos.

Y llegó a Mallorca; trabajó duro para establecerse en una tierra no tan extraña que le acogió como a uno más. Se ganó a pulso su nacionalidad de español pero nunca olvidó de dónde venía. Siempre llevaba a Cuba en su pensamiento y en su corazón.

Hoy, día 12 de septiembre, Alfredo nos dejó para siempre. Murió un hombre íntegro y elegante, entregado a todos, pero principalmente, a su familia, en la que nos acogió cuando mi hermano unió su vida a la de su hija pequeña.

Su cariño me llegó muy dentro, y, aunque no nos veíamos asiduamente, voy a echar de menos su presencia.

No estoy triste porque se haya ido . Estoy alegre por haberle conocido y porque su huella quedará en mí para siempre.

27.8.08

Bajo la atenta mirada
del crepúsculo,
busco tu sombra enfrentada.

Amo el hueco de la almohada
que has dejado
porque aún está
de tu aroma impregnada.

Quiero volver a besar
un día esos labios,
porque ahora están fríos
en la distancia
y resucitar el amor
o abandonarme en la nada.

26.8.08

CUENTO PARA PATRICIA

Este es un cuento que he escrito para una niña recién nacida. Se llama Patricia y es la hija de una amiga muy querida. Así quiero darle la bienvenida a este mundo y desearle una vida feliz.




LA VAQUITA LUNA Y BELLA LA ESTRELLA.
Luna era una vaquita que cuidaba y velaba el sueño de
Patricia. Cada vez que la niña despertaba, Luna cantaba una dulce canción de cuna que conducía de nuevo a Patricia al maravilloso mundo de los sueños.


Antes de la llegada de Patricia, Luna jugaba con su estrella, Bella, al escondite y eran muy felices, pero, cuando llegó la niña, Luna tuvo que dedicarse a ella y Bella se quedó sin su compañera de juegos.


La vaquita prodigaba toda su atención y mimos a Patricia y por eso Bella se puso celosa. A partir de ese momento Bella, la estrella, brillaba y brillaba cada vez más para molestar a Patricia y despertarla hasta que se dio cuenta de que por ese motivo Luna estaba más pendiente de que la pequeña se durmiera con sus nanas y le hacía menos caso aún a su amiga.


Así pues Bella se puso muy triste y se apagó. Entonces ocurrió que Luna dejó de cantar. Cada vez que lo intentaba no podía por lo que Patricia no podía dormirse y no dejaba de llorar.


Luna se había contagiado de la tristeza de Bella, pues era su brillo lo que le hacía cantar. Pero no se dio por vencida y así le dijo a su amiga: “Te quiero mucho, sin ti no puedo seguir”. Bella la escuchó y le contestó brillando como nunca: “Yo también te quiero, te he echado de menos”.


Desde ese día Luna y Bella cuidaron y velaron juntas el sueño de Patricia, pues cada vez que despertaba Bella brillaba suavemente para tranquilizar a la niña, y Luna cantaba una dulce nana que Patricia escuchaba encantada hasta que se volvía a dormir.

24.7.08

PALMA DE NOCHE

Acabo de regresar de un paseo por el centro de Palma. Son las 11 de la noche. Palma estaba iluminada con una luz avainillada. Un toque casi mágico, diría yo.
La primera visión espectacular y majestuosa es la de nuestra catedral, la Seo, maravilla gótica donde las haya. A su lado te sientes pequeño y piensas, ante su grandeza, cómo es posible que los hombres pudieran construir algo tan hermoso.

Su imagen reflejada en el agua del lago del Parc de la Mar la convierte en un lugar especialmente sobrenatural.
Justo enfrente se levanta un edificio que recuerda nuestro pasado moro, la Almudaina, antigua ciudadela árabe que compite con la Seo por el dominio de la bahía de Palma, recordando las encarnizadas batallas entre moros y cristianos. Ambas representan el pasado medieval de la ciudad. Seguí caminando y me adentré en el barrio gótico de la ciudad. Paseé por sus estrechas callejuelas recien restauradas y me impregné de los olores antiguos a comida, a especias... Las calles estaban silenciosas y solitarias. Tan solo se oían mis pasos.
Llegué al centro, la Plaza de Cort, donde está el Ayuntamiento de estilo barroco, y casi en el centro de la plaza permanece el árbol que representa a todas las islas, el olivo. Un olivo milenario, que resiste como nadie el paso del tiempo. Me gusta pensar que siempre estará ahí, y mientras esté, todo irá bien. Me da seguridad, me da confianza. Imagino que si nada ha podido acabar con este árbol, nada malo podrá suceder.

Después de un rato admirando el olivo, seguí por la acera del Ayuntamiento hasta la Plaza de Santa Eulalia. Allí hay una de las iglesias góticas que hay en el centro, junto a la de San Francisco; de ella tengo un bonito recuerdo, pues allí se casó mi hermano en 1982. Estaba muy hermosa por la noche, a la luz de las farolas y pensé que esta iglesia era la protagonista de un cuento medieval.
Y caminando por la Calle del Sol, mirando los portales de todas las casas medievales, renacentistas... de las familias importantes del Reino de Mallorca, admiré las torres de la Almudaina de Gumara, otorgada a los caballeros templarios que se establecieron en Mallorca con la llegada de Jaime I, y que por poco tiran abajo desconociendo su origen y su antigüedad para construir pisos.
Los caballeros del Temple construyeron en su interior una iglesia pequeña, que comunmente conocemos como la Iglesia del Temple, es de planta única y con bóveda de crucería.
Como casi todas las iglesias del Temple tiene ventanales redondos y le dan un carácter único. La iglesia está dedicada a la imagen de Cristo Crucificado, que preside el altar mayor. Me hubiera gustado vivir en esa época y haber sido un Caballero del Temple. Siempre he admirado su honor, aunque lo hubiesen mancillado, y su capacidad de luchar contra la adversidad. Pero lo que más me gusta es ese morbo de secretismo que rodea a este grupo de caballeros e intentar descifrar todos sus códigos e incógnitas.
Así acabó mi paseo medieval, mi época preferida de la historia; por eso, nada más llegar a casa me puse a escribir para no olvidar lo que había sentido. Tuve muchas ideas para poner por escrito y espero que algún día lo haga y las podáis leer.

18.6.08

Las pequeñas palabras de una gran persona

Hoy me he emocionado mucho cuando he leído una palabras dedicadas a mí por alguien a quien quiero mucho. Se trata de una de mis alumnas del Scal. No me esperaba esto. La verdad es que me han llegado sus palabras y me han llenado de esperanza, porque, la verdad, en mi vida profesional ha llegado un momento en que he tenido mis dudas. Muchas dudas a causa de cuestiones ajenas a mí.

Las palabras de Úrsula me han llenado de algo que había perdido, de fe en mí misma. Porque ha habido momentos en que algunos de mis compañeros y amigos me han hecho sentir una inútil, hasta incluso, una mala persona y profesora. He llorado y mucho, como ahora, en este momento, pero si aquellas fueron lágrimas amargas por la decepción ahora son dulces, porque alguien ha visto en mí lo que valgo.

Tus palabras no son "pequeñas", Úrsula, son tan grandes y tan maravillosas como tú.

Esto es lo que ha escrito:

"¡Decepciones y esperanzas!
Hoy os voy a hablar de las decepciones y las tristezas… la gente tiene mucha facilidad para decepcionarse, yo hoy estoy decepcionada por un examen incluso podría decir que estoy triste. ¿Cómo podemos evitar ese sentimiento?, pues con una simple frase esperanzadora como: ‘’No te preocupes todo va a salir bien’’, pero no vale con que te lo diga cualquiera, tiene que ser alguien que te inspire confianza, por ejemplo mi queridísima profesora de lengua nunca me dejó tirar la toalla, aunque todos pensaran no lo va a conseguir… ella me decía que si, y en realidad tanto ella como yo sabíamos que no lo iba a conseguir, pero ella se esforzaba en darme ánimos, se esforzaba porque yo lo necesitaba y ella si me inspira confianza! Y gracias a sus ánimos y esperanzas hoy estoy haciendo la selectividad, ya que ella SI creyó en mi, así que le voy a dedicar una pequeñas palabras, porque se lo merece.

"Marga muchas gracias por tu ayuda, por tu apoyo, por esos buenos momentos que hemos pasado en el Scal, en las cenas, por todos esos maravillosos recuerdos que me llevo de ti y de todas las personas que he conocido, muchas gracias por tu paciencia, por tus clases, por todo!! Para mi eres una persona muy especial y da igual cuantos años pasen que siempre recordare a aquella profesora de lengua y griego que nos escuchaba tanto y nos ayudaba tanto y de vez en cuando me inspirare para escribirte algo bonito, para que sepas que nunca me olvidare de ti! Y espero que sigas ejerciendo muchos años como profesora porque por mucho que diga o hable la gente eres increíble, y como persona vales millones! Solo me queda decir que he aprendido mucho de ti y que al igual gracias a ti hoy soy mejor persona… MUCHAS GRACIAS!."

1.6.08

Un viaje a Madrid

A principio de semana he estado en Madrid en un viaje cultural organizado para los alumnos de 1º de bachillerato de mi colegio.
Ha sido una experiencia muy enriquecedora para mí, sobre todo porque he descubierto en algunos de ellos una curiosidad que yo creía perdida. Me han recordado que aprender cosas nuevas viajando y visitando museos es uno de los placeres que había olvidado.
Sí, es cierto que últimamente he viajado mucho y he conocido lugares nuevos de fuera del país y de éste, pero gracias a este viaje he recuperado una ciudad que me ha visto crecer y enamorarme, y también, gracias a este viaje, he recordado parte de mi infancia perdida por sus calles y barrios, porque ahora, por casa de la abuela pasa la M40 y de ese lugar sólo me queda el recuerdo.
Me he reenconrado conmigo misma al ver a mis alumnos como me escuchaban cuando les contaba cosas de Madrid, como hacía mi madre cuando era pequeña.
Me he acordado mucho de mi madre y la he echado de menos. Me hubiera gustado que ella les hubiera explicado todo lo que me contaba de pequeña sobre su ciudad natal. Me hubiera gustado que mi sobrino, que estudia allí la hubiera escuchado con mis oídos y se hubiera enamorado de esa ciudad como hice yo a través de ella.


DE MADRID AL CIELO dicen los que la conocen bien. Esos dos días yo estuve en la gloria.

11.1.08

Pero estaba solo.

Se supone que es un personaje conocido. Todo el mundo lo adora y lo respeta... o le tiene miedo. Tiene fama y es inmensamente rico. Pero está solo.
Hijo único de una familia bien, de origen francés, creció rodeado de gente que le cuidaba y le mimaba. Nunca tuvo que pedir nada porque lo tenía todo. Pero estaba solo.
Nunca fue a colegio, porque sus padres le montaron uno en casa. Ahora, eso sí, estudió mucho porque sentía curiosidad por las cosas, por todo, incluso a veces, sus profesores no podían contestar a sus preguntas porque estaban por encima de sus conocimientos. Pero estaba solo.
Ya desde pequeño destacó en el deporte, en arte, literatura, en todo aquello que supusiera un esfuerzo físico y mental. Pero estaba solo.
Se hizo mayor y tuvo muchas mujeres a su alrededor: modelos, actrices, cantantes y famosillas se rifaban su compañía. Los hombres de negocios del momento, deportistas y políticos presumían de ser sus amigos íntimos. Pero estaba solo.
Con la muerte de sus padres en accidente de avión se proclamó el hombre más rico del mundo. El funeral fue multitudinario. Pero entonces se quedó solo, porque siempre estaba solo.

4.1.08

Secretos de alcoba



Cómo suena el silencio
en la soledad de una alcoba,
blanca en la penumbra,
negra en la almohada.

En un gemido suave,
un grito blando inaudible,
un amor incontenido,
una pasión ahogada y salvaje.

Un cuerpo mojado espera,
espera recogido en el lecho,
una sombra que le abrace
con los sonoros brazos del deseo.

Pero el silencio pesa,
y la soledad envuelve.
Aún el cuerpo mojado espera
a que el sonido de un beso suene.

28.12.07

Tres palabras y un relato.

Esta es la historia de un cavernícola que habitaba en el valle de Lorión, cerca de las montañas. Vivía solo y despreocupado pensando únicamente en cazar, comer y dormir.
Su cueva era un montón de piedras rocosas y huesos de los animales que cazaba y comía. También tenía colgadas, por todos lados, las pieles de esos animales que utilizaba para vestirse y taparse por las noches.
Un día salió de caza porque tenía hambre y se encontró con un gran objeto extraño. Con gran temor, por no decir pánico, se acercó con su lanza preparada y empezó a olfatearlo. No se parecía a ningún olor conocido; lo tocó y su tacto era suave. Brillaba al sol. Era rectangular, del color de la tierra. En la parte de arriba era transparente y podía verse el interior. Había dos piedras delante de tamaño pequeño y una enorme detrás, todas forradas de piel. Ante una de las pequeñas, había otra plana y redonda, más pequeña que las cuatro exteriores que aguantaban el extraño objeto. En su parte exterior delantera había dos grandes ojos que brillaban y en la parte exterior trasera otros dos más pequeños.
Una vez examinado el objeto, se introdujo en el interior y soñó que se trasladaba a otro sitio sin ningún esfuerzo. Cuando acabó su “viaje”, decidió darle un nombre. Lo llamó: COCHE.

27.12.07

Poema

Sólo sé que me has cortado
las alas de la infancia
para hacerme volar
aún más alto
sobre jardines prohibidos
de eterna primavera.
Al asomarme al mar
atrayéndome
con su infinito color
en su inmensa profundidad
todos los colores
se vuelven uno: tú.

A mi madre

Este poema lo escribí hace 5 años y medio. Se lo dediqué a mi madre que unos días antes había fallecido en mis brazos. Quise hacerle un homenaje y lo mejor que podía hacer era escribir, porque es lo mejor que sé hacer.


Una luz se ha apagado,
la que una vez me dio la vida.
He podido escribir cosas
para otros que se extinguieron
pero ahora, no puedo
expresar lo que siento.

Me faltan las palabras.

Ha sido tan grande el vacío
que ha dejado,
que llenarse de nuevo
nunca se podrá.
Ni otra persona,
ni el amor de los vivos,
es suficiente para ocupar
el lugar que ha dejado
la muerte de mi MADRE.

Nunca viví la muerte
de tan cerca.
Nunca la tuve
en mis brazos.
Nunca la besé,
ni la sentí tan dentro.

Algo murió aquella noche
en mi alma
que ni tan siquiera
el llanto ha aliviado.

Muchos amores
he vivido y he amado,
pero hasta ahora
no me había dado cuenta
de lo mucho que la he querido,
y de las pocas veces
que se lo he demostrado.

Mami, bendita seas.
TE QUIERO.


14 de junio 2002.

24.12.07

La estación II

Era un día especial. Sí, especialmente especial. Porque la niña que soñaba con el tren, por fin iba a subir a uno.
Años y años mirando por la ventana de su habitación como otros subían a los trenes que se paraban en la estación. Años y años con la mirada perdida soñando con subirse al tren.
Salir. Huir. Escapar. Liberarse.
Mirar por la ventana era su forma de liberarse, porque no se podía mover, no podía salir. Mirar le permitía soñar con una vida que no tenía ni podía tener.
Pero el día llegó. Libre por fin, pudo subirse al tren. Al tren del otro lado. A ese que nunca regresa. Se subiría y se iría para siempre.

Contestó... y se fue.

Contestó rápido a la pregunta que le hizo el padre cuando apareció ante ella. No quiso que esperara mucho tiempo su respuesta. El "sí" sonó tan fuerte como el bofetón que llegó después. Sabía que si le hubiera hecho esperar habría sido una verdadera lluvia de golpes y patadas lo que habría recibido. Cuando el padre estaba así, era mejor no hacerle enfadar. La madre lo sabía, y la mayor parte de las veces le contestaba para que la hija no recibiera ningún golpe. Pero ahora no había nadie que los parara. La madre murió dejando a la hija desprotegida y sola. Por eso tuvo que tomar la decisión. Salir, irse de casa y dejar al padre solo con su miserable vida. El padre se enteró e intentó evitarlo.
-¿Te vas, estúpida? -le preguntó.
-Sí -fue su contestación.
Y después de recibir el bofetón le dejó para siempre plantado en el recibidor de su casa.